Salmo 118, 57. 72. 76-77. 127-130
FA DO SOL LAm
¡Cuánto amo tu ley, Señor!
FA DO
El Señor es mi herencia:
SOL LAm
yo he decidido cumplir tus palabras.
FA DO
Para mí vale más la ley de tus labios
SOL LAm
que todo el oro y la plata.
FA DO
Que tu misericordia me consuele,
SOL LAm
de acuerdo con la promesa que me hiciste.
FA DO
Que llegue hasta mí tu compasión, y viviré,
SOL LAm
porque tu ley es toda mi alegría.
FA DO
Yo amo tus mandamientos
SOL LAm
y los prefiero al oro más fino.
FA DO
Por eso me guío por tus preceptos
SOL LAm
y aborrezco todo camino engañoso.
FA DO
Tus prescripciones son admirables:
SOL LAm
por eso las observo.
FA DO
La explicación de tu palabra ilumina
SOL LAm
y da inteligencia al ignorante.