Salmo 127, 1-5
DO FA LAm SOL
¡Feliz quien ama al Señor!
DO LAm
¡Feliz el que teme al Señor
FA SOL
y sigue sus caminos!
MIm LAm
Comerás del fruto de tu trabajo,
REm SOL
serás feliz y todo te irá bien.
DO LAm
Tu esposa será como una vid fecunda
FA SOL
en el seno de tu hogar;
MIm LAm
tus hijos, como retoños de olivo
REm SOL
alrededor de tu mesa.
DO LAm
¡Así será bendecido el hombre que teme al Señor!
FA SOL
¡Que el Señor te bendiga desde Sión
MIm LAm
todos los días de tu vida:
REm SOL
que contemples la paz de Jerusalén!