Salmo 122, 1-4
DO FA DO
Nuestros ojos miran al Señor,
REm SOL7 DO
hasta que se apiade de nosotros.
DO FA
Levanto mis ojos hacia ti,
REm SOL
que habitas en el cielo.
DO
Como los ojos de los servidores están fijos
FA
en las manos de su señor.
SOL
y los ojos de la servidora
DO
en las manos de su dueña:
DO7 FA
así miran nuestros ojos al Señor, nuestro Dios,
REm SOL
hasta que se apiade de nosotros.
DO FA
¡Ten piedad, Señor, ten piedad de nosotros,
SOL DO
porque estamos hartos de desprecios!
DO7
Nuestra alma está saturada
FA
de la burla de los arrogantes,
REm SOL
del desprecio de los orgullosos.