28 de agosto
Salmo 83, 26.11(R/. : cfr. 5 a)
DO LAm FA SOL
Dichosos los que viven en tu casa, Señor.
DO
¡Qué deseables son tus moradas,
LAm
Señor de los ejércitos!
DO
Mi alma se consume y anhela
REm SOL
los atrios del Señor,
DO FA DO
mi corazón y mi carne
FA SOL
retozan por el Dios vivo.
DO LAm
Hasta el gorrión ha encontrado una casa;
DO
la golondrina, un nido
REm SOL
donde colocar sus polluelos:
DO FA DO
tus altares, Señor de los ejércitos,
REm SOL
Rey mío y Dios mío.
DO LAm
Dichosos los que viven en tu casa,
DO REm SOL
alabándote siempre.
DO FA DO
Dichosos los que encuentran en ti su fuerza
FA SOL
al preparar su peregrinación.
DO LAm
Vale más un día en tus atrios
DO REm SOL
que mil en mi casa,
DO FA DO
y prefiero el umbral de la casa de Dios
FA SOL
a vivir con los malvados.